
Pero quedan las de Pascal, las del corazón loco, como el de aquel Machín que se preguntaba si se pueden querer dos mujeres a la vez y no estar loco (hubo alguien que añadió: "y tres"). Las razones de Pascal-Juan Sanchis versus Vicente Ramón son más extrañas… pero son. Son como los golpes de la vida, que decía César Vallejo, "son pocos, pero son"… Y son dos o tres, no más. Lo digo porque he estado visualizando el video que, total o parcialmente, vi cuando llegó Juan Cotino a El Molí, y he visto desfilar al candidato a la Alcaldía con uniforme del Ejército del Aire, como yo, y lo he visto fotografiado en el mismo burladero de la plaza de toros de Algemesi en el que yo me fotografié un día septembrino, no muy lejano, en el que me preguntaba si aún estoy a tiempo para torear en esta plaza.
Puestas en un plato de la balanza las razones objetivas y, en el otro las subjetivas, resulta que dejan el fiel inamovible. Es decir, que me redescubro en un punto exacto de equilibrio entre la necesidad de comer y la de soñar. Por tanto, si yo estuviera ahora censado en Algemesí, le votaría a él. Supongo que los otros partidos tienen más o menos los mismos deseos de bienestar que el de VR, pero sus cabezas de lista ni han hecho el servicio militar en el Ejército del Aire ni han reflexionado lo burlesco de la vida en el mismo burladero que él y yo. Las razones del corazón, al final, son las que deciden. Suerte.
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1 comentario:
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